Oh! Cuan glorioso ha de ser ese grandioso momento…
La palabra de Dios nos indica que la venida de Cristo es un
hecho que no tiene cuestionamiento, sino que realmente va a suceder.
Muchos han querido tildar que la venida de Cristo es una fábula o una historia para mantener vivas las
esperanza en las personas de un salvador universal.
Sin embargo, lejos de ser una historia de ciencia ficción,
la venida de Cristo es un hecho inminente; es decir, el vendrá por los suyos en
cualquier momento.
La palabra de Dios nos dice en
Juan 1: 2-3:
Amados, ahora somos
hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que
cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 3Y todo aquel que tiene esta
esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
La manifestación gloriosa de Jesucristo será un hecho sin
precedentes, algo como nunca antes ha sucedido.
Fíjate que dice que todo aquel que tiene esta esperanza se
purifica así mismo….
Permítanme ponerles un ejemplo:
Imagínate que eres un administrador en busca de un puesto de
gerencia en un banco. De antemano te han dicho que te van a entrevistar, pero
no sabes cuándo; y sabes que le junta de directores espera que tu presentación personal
sea impecable (imagínate que puedes llegar a tener el puesto, y que yo sepa,
los gerentes siempre visten bien, al menos en los bancos).
Que harías al respecto?
Bueno, probablemente siempre estarías limpio, bien vestido,
con tu cabello recortado, bien afeitado, te colocas un buen perfume, etc.
Puede que te llamen hoy, o mañana o en un mes, no lo sé. Lo
que sí es seguro es que te van a entrevistar.
Igual sucede con Cristo y su regreso por los suyos. No sabemos, la hora, ni el día, ni el mes ni
el año, pero de que El viene es un hecho innegable, por lo tanto al igual que
el administrador nosotros debemos estar limpios, bien arreglados (a cuentas con
Dios) en una condición tal que podamos recibirle sin ninguna vergüenza.
Entonces, me pregunto lo siguiente:
Estamos realmente nosotros listos para cuando Cristo venga
por los suyos?
Es nuestra vida una ofrenda de olor agradable ante los ojos
de Cristo?
Me estoy preparando fielmente para ese día?
Me purifico a mí mismo para recibirle sin mancha alguna?
Como verán, son preguntas interesantes que la mayoría de las
veces pasamos por alto, solo por el simple hecho de que vemos la venida de
Cristo como algo que nos han dicho que sucederá, pero muchas veces no creemos
con sinceridad.
No sé si han visto las noticias últimamente, pero Israel está
dando pasos agigantados para iniciar la construcción del Tercer Templo; hecho
que marcara un hito en la profecía bíblica.
Ellos están seguros que la venida de su mesías es inminente
y están preparando todo.
A que quiero llegar con todo esto?
Bueno... A lo siguiente:
- Como hijos de Dios, si creemos que Cristo vendrá nuevamente por los suyos y que posteriormente reinaremos con El por mil años; debemos guardar nuestras vidas de no contaminarnos con las impurezas que este mundo caído nos inculca a probar.
- Como hijos de Dios, debemos esforzarnos aún más por alcanzar la mayor cantidad de almas antes de su venida, no queriendo que nadie perezca como lo indica Dios.
- Como hijos de Dios, debemos orar por el advenimiento de Cristo y bendecir al pueblo de Israel siempre.
- Como hijos de Dios, debemos prepararnos a diario para estar siempre listos para su regreso.
Solo Dios sabe el día y la hora en que Cristo vendrá, por lo
tanto nuestra labor será estar preparados para ese evento.
Retomando el versículo del principio:
Juan 1:2-3
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha
manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste,
seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. 3Y todo aquel que tiene esta esperanza en
él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
Aquí tenemos algunas pautas a seguir para purificarnos a
nosotros mismos:
1.
Pide perdón a Dios a diario, de tus actos,
palabras, miradas, actitudes y pensamientos. Recuerda que las misericordias de
Dios son nuevas cada mañana.
Lamentaciones 3:22-23
22 Por
la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus
misericordias.
23 Nuevas
son cada mañana; grande es tu fidelidad.
2.
Mantén siempre la paz con tus hermanos y tus
semejantes, amándolos sin importar como son. Recuerda de donde fuimos sacados
por amor y a donde vamos. Ten presente siempre, que no importa lo que hagamos o
lleguemos a hacer, si no tenemos amor, nada somos en realidad.
1 Corintios 13:3
Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si
entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
3.
Busca al señor
con todo tu corazón a diario. Dediquemos tiempo de calidad a Dios todos los días,
busquemos su santo rostro de mañana para que su protección y amor nos guie en
el día que empieza y podamos vivir imitando a Cristo siempre.
Salmos 5:3
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.
4.
Escudriña las escrituras a diario. Dios no es un Dios que se esconde de
nosotros, por lo contrario el anhela mostrarse en cada vida a través de su
palabra. Sus palabras dan vida y son ellas mismas el alimento que necesitamos a
diario.
Juan 5:39
39 Escudriñad
las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna;
y ellas son las que dan testimonio de mí;
5.
Sirve al Señor tu Dios con todo tu corazón, sabiendo
que todo lo que hagamos debe ser por El y para El. Al servir tu vida cambiara
ya que estarás agradeciendo a Dios por lo que ha hecho y lo que hará por ti con
tu servicio. Nuestra premisa debe fundarse en Colosenses 3:23
Colosenses 3:23
23 Y todo
lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
24 sabiendo
que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor
servís.
Termino con esto:
Cristo está a la vuelta de la esquina, y El viene por una
iglesia sin mancha y sin arruga. Debemos procurar a diario mantenernos sin
mancha y sin arruga anhelando su regreso.
Procura presentarte a Dios a diario con olor fragante como
un sacrificio vivo, santo y agradable
Que las más ricas bendiciones de nuestro glorioso Señor
Jesucristo sea con todos
Bendiciones



